
Recientemente ha pasado el
día de San
Valentín, fiesta en la que los enamorados celebran su amor y las
joyerias y grandes almacenes se frotan las manos. Hay regalos mucho mas originales que una pulsera o collar con el nombre, un ramo de flores o un
osito de peluche con un corazón, sean originales por favor.
Claro está que los enamorados disfrutan de esta gran fiesta creada por los comerciantes pero como todo nadie, o casi nadie, se para a pensar en la cara opuesta, ¿que hay de los solteros? El mundo tiene muchas personas, pero no todas
están emparejadas, no todas han encontrado o
creído encontrar a su media naranja... Me incluyo en este grupo olvidado, grupo que,
injustamente, no tiene ninguna celebración... ¿Y los que están enamorados pero sin pareja? ¿San
Valentín también es para ellos?
Los solteros no tenemos ninguna fiesta, desconozco si hay mas solteros (o viudos, o divorciados) que gente con pareja estable (o que por lo menos
estén en pareja), pero eso no importa; nosotros tenemos el mismo derecho a ser queridos que todos los demás... Cierto es que la sociedad cambia, ahora el romanticismo no está tan bien visto como hace 20 años, pero esto no implica que no existamos los solteros
románticos, los que pasan de andar probando labios diferentes cada fin de semana, la sociedad,
lamentablemente, intenta ignorarnos y/o dejarnos en segundo plano, o como segundo plato, vete tu a saber...
Ser soltero no es del todo malo, como todo, tiene sus partes positivas y sus partes negativas; pero si aparte de estar soltero estás enamorado es como
hechar mas leña al fuego, la llama es más fuerte...
Los solteros también tenemos derecho a tener un día, aunque Cupido no haya llamado a nuestra puerta no significa que no amemos al amor o que no creamos en él, todo lo contrario,
posiblemente lo valoremos más que una persona sumisa a la
promiscuidad y que no valora lo que tiene a su alrededor...
Para todos los solteros y solteras, enamorados y enamoradas sin pareja y gente que no esté llamada por el amor os digo: Feliz San
Solterín.
Mikel.